Javier Ledesma | Acrílico sobre tabla 130×100cm | Entre azulejos y sillas de terraza el tiempo transcurre. Deja su huella y hace que sus marcas se vean en la piel, la tinta del tiempo es innegable, reluce a la luz del sol. Pero ¿Cómo marcamos nosotros el tiempo? Es con las acciones más pequeñas como dejamos nuestras huellas, con una taza, una colada, unas pinzas, una mancha de café... dejamos nuestro rastro, recordando al futuro que hubo un pasado, un pasado que habitamos, que en su día fue presente.
Esta obra es una composición que vira a los clásicos prerrafaelitas. Una figura suspendida en un espacio cotidiano, íntimo. La estética principal de la imagen pretende recordar a los latinos nazaríes de la ciudad de Granada, lugares íntimos que llaman a la introspección.
Javier Ledesma | Acrílico sobre tabla 130×100cm | Entre azulejos y sillas de terraza el tiempo transcurre. Deja su huella y hace que sus marcas se vean en la piel, la tinta del tiempo es innegable, reluce a la luz del sol. Pero ¿Cómo marcamos nosotros el tiempo? Es con las acciones más pequeñas como dejamos nuestras huellas, con una taza, una colada, unas pinzas, una mancha de café... dejamos nuestro rastro, recordando al futuro que hubo un pasado, un pasado que habitamos, que en su día fue presente.
Esta obra es una composición que vira a los clásicos prerrafaelitas. Una figura suspendida en un espacio cotidiano, íntimo. La estética principal de la imagen pretende recordar a los latinos nazaríes de la ciudad de Granada, lugares íntimos que llaman a la introspección.