Ocín Menacho | Óleo sobre tabla | 130×98cm | Vislumbran los cuerpo que cuentan, los cuerpos que toman forma, que entran en escena, el sexo, entrar en escena es tomar forma. En esta práctica, la escena moldea los cuerpos como materiales dúctiles. Es necesario que el sujeto se modifique, se transforme, se desplace, se convierta, en cierta medida y hasta cierto punto, en algo diferente de lo dado para tener derecho a la identidad (como menciona Foucault), hasta poder hablar de un cuerpo móvil, líquido (concepto que postula Bauman) donde la ternura y el gesto otorgan el privilegio ontológico de la identidad mutable y cambiante.
Ocín Menacho | Óleo sobre tabla | 100×100cm | Esta obra nace del paso de la juventud a la adultez a través de la metáfora de la metamorfosis, la crisálida humana. Fue la primera obra que realice a los 20 años justo al independizarme y comenzar una vida adulta. Partiendo de este pequeño fragmento de Zambrano: “Símil de la crisálida tras su encierro en el capullo -«noche oscura»-, lo quiebra -«salí sin ser notada»- cual ese permanente anhelo -«con ansias en amores inflamada»-. Fluye ese desasimiento liberador hacia el vuelo -«¡Apártalos, Amado que voy de vuelo?»-. Y la creación se visualiza en la luz originaria: «las montañas, / los valles solitarios nemorosos, / las ínsulas estrañas, / los ríos sono-rosos, / el silvo de los ayres amorosos / la noche sosegada, /en par de los levantes del aurora/ la soledad sonora.”
Ocín Menacho | Óleo sobre tabla | 100×100cm | Esta obra nace del paso de la juventud a la adultez a través de la metáfora de la metamorfosis, la crisálida humana. Fue la primera obra que realice a los 20 años justo al independizarme y comenzar una vida adulta. Partiendo de este pequeño fragmento de Zambrano: “Símil de la crisálida tras su encierro en el capullo -«noche oscura»-, lo quiebra -«salí sin ser notada»- cual ese permanente anhelo -«con ansias en amores inflamada»-. Fluye ese desasimiento liberador hacia el vuelo -«¡Apártalos, Amado que voy de vuelo?»-. Y la creación se visualiza en la luz originaria: «las montañas, / los valles solitarios nemorosos, / las ínsulas estrañas, / los ríos sono-rosos, / el silvo de los ayres amorosos / la noche sosegada, /en par de los levantes del aurora/ la soledad sonora.”
Gianluca Nigro | Acrílico sobre papel | Tamaño A5 | La marinera, símbolo popular de la cultura murciana, se presenta aquí como un fragmento suspendido entre lo cotidiano y lo pictórico. La obra reinterpreta un gesto habitual desde una mirada contemporánea, desplazando lo gastronómico hacia lo visual y lo simbólico.
Lo que normalmente pertenece al ámbito de lo efímero se transforma en imagen permanente, invitando a reconsiderar la estética de lo cotidiano.
M. García Ostos | Tamaño A3 | Gouache y lápiz de color sobre papel | Este díptico realizado en técnica mixta representa la paulatina privación de los sentidos. De predominantes tonos azulados, las dos figuras encuentran su foco principal en la mirada. Ésta, de gran severidad y dureza, muestra el desencanto de los personajes con un marcado contraste tonal que se extiende por el rostro y que, finalmente, termina por fundirse con el color principal de ambas piezas.
M. García Ostos | Tamaño A3 | Gouache y lápiz de color sobre papel | Este díptico realizado en técnica mixta representa la paulatina privación de los sentidos. De predominantes tonos azulados, las dos figuras encuentran su foco principal en la mirada. Ésta, de gran severidad y dureza, muestra el desencanto de los personajes con un marcado contraste tonal que se extiende por el rostro y que, finalmente, termina por fundirse con el color principal de ambas piezas.
Acrílico sobre lienzo | 100×81cm | Decisión Unánime, obra perteneciente a la serie “3 Minutos”, nos muestra un momento de vergüenza. Las repercusiones de la derrota se reflejan en la mirada apartada del protagonista que, ante tal humillación, no puede hacer otra cosa que bajar la vista.
La figura se funde con el fondo, en un intento de desaparecer del foco de atención, y el punto donde se concentra la frustración, los puños, se encuentra difuso, desaparecen con el esfuerzo y la ilusión de la victoria.
M.García Ostos | Tamaño 50×70cm | Acrílico sobre tabla | Esta pieza representa la emoción contenida. Con una figura tratada de manera muy sutil, y en la que el peso matérico se lo lleva la expresión en el rostro, encontramos el sentimiento de resignación tras haber perdido la palabra.
La desolada mirada del protagonista de la escena se pierde en el infinito, y su figura se funde con el níveo fondo, dando la sensación de que el personaje podría desaparecer en cualquier momento. Las zonas más pigmentadas, se encargan de poner de manifiesto el sentimiento de vacío que nos deja este tipo de dolor.
M.García Ostos | Tamaño 50×70cm | Acrílico sobre tabla | Esta pieza representa la emoción contenida. Con una figura tratada de manera muy sutil, y en la que el peso matérico se lo lleva la expresión en el rostro, encontramos el sentimiento de resignación tras haber perdido la palabra.
La desolada mirada del protagonista de la escena se pierde en el infinito, y su figura se funde con el níveo fondo, dando la sensación de que el personaje podría desaparecer en cualquier momento. Las zonas más pigmentadas, se encargan de poner de manifiesto el sentimiento de vacío que nos deja este tipo de dolor.
Lucena Méndez | 100x75cm | Cuadro realizado en óleo. Basado en la representación de un patio cordobés pero desde una visión contemporánea. Recurriendo al recurso de la fotografía en negativo para realizar la obra.
Lucena Méndez | 120×120cm | Cuadro realizado en óleo, recurriendo a los elementos representativos de los azulejos andaluces y propios de los patios. Convirtiendo Sierra Nevada en una mujer guardiana de la ciudad de Granada. Adaptando el traje de flamenca en la forma de Sierra Nevada. Donde el agua de la sierra desemboca en la majestuosa Fuente de los Leones de la Alhambra.
Margo del Alba | Óleo sobre lienzo 81X71cm | Bajo el proyecto ‘’Puchel’’, presento la primera obra que consolidó las bases del trabajo pictórico que más adelante se llevaría acabo entorno a la tradición gitana.
En esta obra en concreto, se ve representado el momento de la celebración tras la prueba del pañuelo y la confirmación de la virginidad de la novia, previa al casamiento. Este rito, entre otros, es uno de los más resonados y malinterpretados fuera de la cultura gitana, y por ende, me pareció preciso darle visibilidad desde un lugar de respeto y apreciación. La imagen muestra a la mujer siendo alzada sobre los hombros de su padre, en un gesto de orgullo, mientras es acompañada por familiares e invitados a modo de procesión. Flores y peladillas son arrojadas al aire, un gesto tradicional que simboliza la aceptación comunitaria, la fertilidad y los buenos deseos para el nuevo matrimonio.
Margo del Alba | Óleo sobre contrachapado 56x1,60 cm | Esta obra conforma la última dentro de la serie Puchel, y marca una ruptura en el formato pictórico. En ella se ve reflejada la exploración estilistica que mantuve al final del proyecto, rompiendo el formato tradicional del lienzo y presentado esta forma estrellada que encapsula la escena.
La imagen que inspiró esta obra fue una fotografía en la que se ve a mi madre bautizándose en el mar, un rito propio de la Iglesia Evangélica, donde el bautismo se realiza en edad adulta, tras un reconocimiento consciente de la fe. Vestida de blanco, es sumergida tres veces por los pastores de su congregación, en una playa abierta y bajo la mirada de su comunidad y de aquellos curiosos que la rodean.
A pesar de que la religión y la fé no se conciban como una tradición, si que conforma un pilar fundamental en la cultura gitana y en la manera de relacionarnos entre nosotros.
Javier Ledesma | Acrílico sobre tabla 130×100cm | Entre azulejos y sillas de terraza el tiempo transcurre. Deja su huella y hace que sus marcas se vean en la piel, la tinta del tiempo es innegable, reluce a la luz del sol. Pero ¿Cómo marcamos nosotros el tiempo? Es con las acciones más pequeñas como dejamos nuestras huellas, con una taza, una colada, unas pinzas, una mancha de café... dejamos nuestro rastro, recordando al futuro que hubo un pasado, un pasado que habitamos, que en su día fue presente.
Esta obra es una composición que vira a los clásicos prerrafaelitas. Una figura suspendida en un espacio cotidiano, íntimo. La estética principal de la imagen pretende recordar a los latinos nazaríes de la ciudad de Granada, lugares íntimos que llaman a la introspección.
Javier Ledesma | Acrílico sobre papel | 50x63 cm | Dicen que hay colores que se expanden, otros que pesan, otros que abren y otros que cierran. Hay colores que hablan, que piden ser vistos y otros que callan y esperan a ser leídos. La introspección de una mirada gacha, unas manos recogidas y un cuerpo desnudo destacan contra la luz del turquesa. Todo lo ilumina, es un manto que se cierne sobre todo pensamiento, que llama a las miradas, sin embargo, ¿Qué ocurre cuando esos pensamientos desean apartar esas miradas?
Turquesa pretende ser una imagen sencilla y clara. El peso del color recae sobre un individuo que calla. Las zonas de silencio interactúan de manera hostigante con las zonas de ruido. Sin embargo, gracias a la potente vivacidad del color plano, no se sabe muy bien quién grita más, las áreas planas o las áreas que plasman una imagen.
Javier Ledesma | Acrílico sobre papel | 50x63 cm | Dicen que hay colores que se expanden, otros que pesan, otros que abren y otros que cierran. Hay colores que hablan, que piden ser vistos y otros que callan y esperan a ser leídos. La introspección de una mirada gacha, unas manos recogidas y un cuerpo desnudo destacan contra la luz del turquesa. Todo lo ilumina, es un manto que se cierne sobre todo pensamiento, que llama a las miradas, sin embargo, ¿Qué ocurre cuando esos pensamientos desean apartar esas miradas?
Turquesa pretende ser una imagen sencilla y clara. El peso del color recae sobre un individuo que calla. Las zonas de silencio interactúan de manera hostigante con las zonas de ruido. Sin embargo, gracias a la potente vivacidad del color plano, no se sabe muy bien quién grita más, las áreas planas o las áreas que plasman una imagen.
Kai Recuero | Ilustración digital |Impresión sobre papel mate 29,6 × 36,9 cm | ¿Qué ocurre cuando existe el amor, pero no el entendimiento? ¿Se puede amar sin cuidado, respeto y comprensión? Cuando los hilos rojos se vuelven cadenas habla de esa carencia en el amor, de aquellos cuerpos que no logran comprenderse. Del amor y del dolor; del éxtasis y la condena.
Kai Recuero | Ilustración digital | Impresión sobre papel mate 29’7 × 29’7 cm |
¿Qué somos? ¿Cómo amamos? (Preciado, 2019, p.25)
Personas con cuyas palabras bailamos olvidándonos del resto de las cosas. Algunos blas han sido producidos de la mano de mi persona.
Kai Recuero | Ilustración digital | Impresión sobre papel mate 29’7 × 29’7 cm |
¿Qué somos? ¿Cómo amamos? (Preciado, 2019, p.25)
Personas con cuyas palabras bailamos olvidándonos del resto de las cosas. Algunos blas han sido producidos de la mano de mi persona.
Kai Recuero | Ilustración digital | Impresión sobre papel mate A3 | El sobreestímulo como forma de evasión de la realidad. Sobre transitar los espacios sin rumbo, sin pausa, habitando un presente catastrófico en el que preferimos refugiarnos en el ruido; porque nombrarlo en voz alta sería condenarnos a enfrentarnos a ello. Porque nada va mal si no lo pienso. Nada es real si no lo digo.