Ocín Menacho

Persona con cabello rizado oscuro, usando camisa de mezclilla y pantalones cortos, trabaja en un proyecto artístico con un marco ovalado en una mesa en un espacio interior con luz natural.

Ocín Menacho Serna es un artista originario de Jerez de la Frontera cuya práctica nace de una relación profundamente personal con el dibujo y la pintura, disciplinas que lo acompañan desde la infancia y que han definido su manera de percibir el mundo.

Desde muy joven encontró en el color y la creación artística una forma de expresión íntima y vital, convirtiendo la pintura en un elemento indispensable de su vida y en el eje central de su desarrollo personal y profesional. Su obra refleja una búsqueda emocional y sensorial ligada a la experiencia cotidiana y a la necesidad de transformar la sensibilidad en lenguaje visual.

Actualmente desarrolla su trayectoria como artista vinculado a la Galería de arte Chaurreau, mientras continúa ampliando su formación en el Ciclo Superior de Técnicas Escultóricas en la EASD Val del Omar.

Ha presentado obra en exposiciones individuales en Jerez de la Frontera y participado en publicaciones artísticas como Fuga, editada por la Universidad de Granada.

Ofreciendo su mano y su sexo para acompañarme en la nada

"Ofreciendo su mano y su sexo para acompañarme en la nada"
735,00 €

Ocín Menacho | Óleo sobre tabla | 60×45cm | El medio por el cual un cuerpo se encuentra ligado al otro con toda su pureza y verdad ontológica es la ternura. El encuentro entre el “yo” y “el otro” es un encuentro mudo, sin palabras, es intimidad y es ternura.

Peso del desdoblamiento. Y la carne

"Peso del desdoblamiento. Y la carne"
1600,00 €

Ocín Menacho | Óleo sobre tabla | 130×98cm | Vislumbran los cuerpo que cuentan, los cuerpos que toman forma, que entran en escena, el sexo, entrar en escena es tomar forma. En esta práctica, la escena moldea los cuerpos como materiales dúctiles. Es necesario que el sujeto se modifique, se transforme, se desplace, se convierta, en cierta medida y hasta cierto punto, en algo diferente de lo dado para tener derecho a la identidad (como menciona Foucault), hasta poder hablar de un cuerpo móvil, líquido (concepto que postula Bauman) donde la ternura y el gesto otorgan el privilegio ontológico de la identidad mutable y cambiante.

Amanecer de crisálida